domingo, mayo 12, 2019

Cuando la fe y el amor van de la mano


-Ocurre que la vida te sorprende. Conoces el amor y la reciprocidad en una relación amorosa. Y eso te llena el alma y el cuerpo. Si a lo anterior, le sumamos la fe compartida el espíritu también se regocija y llena de alegría el sentimiento primordial: el amor.

Por Gabriel Angulo González

Cuando la unicidad se da, transcendiendo la separatividad que plantea Erick From en el obra literaria "El arte de amar", está claro que dos seres pueden y deben-en nombre del amor del Señor-estar unidos en comunión mutua de felicidad compartida.


El amor es bendecir toda la existencia y de a dos esa bendición se duplica para vivir en plenitud, con la persona que comparte tu vida. Es la dicha de vivir en pareja.

Dicha reciprocidad se amplía cuando la fe cohabita en ambos, cuando Dios cubre con su manto la bella relación basada en amor, respeto, sinceridad y compromiso. Es una bendición que día a día contenta la vida de dos personas dispuestas a todo por vivir unidos en comunión con el Altísimo. 

Paso a paso, día a día, florece la ternura, esa que acompaña de la mano con el ser querido y con la mirada atenta del Altísimo, que protege y bendice el triunfo del amor. Cuando exista malestar, oscuridad o momentos malos, orar en nombre de Jesús y la Santísima virgen María, ilumina los pasos, en solitario y en compañía del ser amado.

La combinación de amor y fe es sana y sirve para construir relaciones duraderas y, en definitiva, formar familia. Con o sin hijos, Dios está con una pareja así unida, por supuesto, en el sagrado matrimonio. Lo que Dios une no lo separa el hombre. Y el para siempre cobra fuerza. En la salud y enfermedad, la unión y apoyo mutuo se mantienen, como las flores del jardín del edén, que siempre florecen la eternidad. En la pobreza y la riqueza, no faltará pan en la mesa y la riqueza espiritual será mayor que cualquier bien material que adquieran en conjunto.

En el rezo se alaba a Cristo y se venera a la Santísima Virgen María. La pareja complementa dichas alabanzas en el misterio perpetuo se orar. Pueden pasar tsunamis, terremotos, erupciones volcánicas, mas tu palabra no pasara.



La palabra del Señor es vida. El que cree en él, aunque muera, vivirá. Las sagradas escrituras revelan todo y al TODO. A Dios, como el principio y el fin, el alfa y el omega. El Altísimo coloca la pieza que falta en el rompecabezas de cada lugar. Llena los vacíos, bendice a las parejas.



Lo que une Dios, que el hombre no lo separe.

Luminoso de la luz divina,
que habitas en mi ser.
Me contagias de tu bendita misericordia y me haces ser feliz.
Tú que vives y reinas en el cielo.
Tú que consuelas mi espíritu en tiempos magros.

Eres Señor, el camino despejado, la vida misma y la eterna.
Contigo nada falla, contigo nada se pierde.
Desde lo alto te alegras al ver dos personas unidas en matrimonio.
Cuando triunfa el amor, quien hace posible eso, eres tú Señor.

Mi pastor en tierras secas y fértiles. Mi guía en la oscuridad, mi tranquilidad en la tensión.
Mi Señor que acompaña y orienta la vida, de la mano de la persona amada.
El que nunca falla. Sus tiempos son sagrados. Así sea //.






lunes, abril 15, 2019

Las llaves de mi corazón



-La contraseña de mi vida solo ella la sabe. El código secreto de mi amor solo ella lo conoce. El decodificador de mi corazón solo ella lo sabe aplicar. El acceso denegado jamás lo verá en mí, porque las llaves de mi corazón tiene. Somos dos querubines de la mano, danzando por amor, entre una canción y un beso, un café y los versos; nos deleitamos de pasión y amor. 


Por Gabriel Angulo González 


"La vida da sorpresas. Sorpresas da la vida", dice la canción. Sin embargo, puede llenarse de color cuando el amor aterriza en el aeropuerto de tu corazón. Esa nave que llega de improvisto y se instala para siempre en tu vida, regocija el alma y alegra el espíritu.

En este espacio íntimo, donde fluye la sangre como motor corporal, no cualquiera tiene acceso. Solo una persona leal, con valores y amor abnegado, puede deslizarse entre sus finas hileras del rojo pasión, sangre y canción, bombeo en un bombón de amor.

Quien tiene las llaves de mi corazón eres tú Natalia. Pude sentirlo desde que me enamoré de ti. Y es algo que llena el alma y contenta la existencia. De la mano contigo la alegría de vivir se hace latente en ambos, para consolidar felicidad presente en nuestro destino, que compartimos en armonía con el Altísimo, quien es testigo de este vínculo primordial.

Nunca languidece aquella fabril sinfonía, entre solar y cósmica. No se apaga tu sonrisa encendida que inspira mis días, entre polvo de estrella y partículas celestiales. No reprende el ego, que se supera cuando la conciencia divina habita en nosotros, entre iluminación y fe en la calma. No hay rencor ni odio cuando de las raíces de la fuente de vida emerge aquel lazo que une nuestros corazones y nos motiva a vivir la vida plena, en el goce del Señor, hasta transmigrar a la vida eterna.

Hablar de la vida contigo es comunicar al compás de la dicha. Acariciar tus ideas al punto de despertar tu creatividad es moverse a nuestro salón de amor, la fuente inagotable de creación que surge del edén majestuoso, que nos inspira a diario.




::::::::::ORACIÓN DEL AMOR CONCEBIDO::::::::

La roca se ablanda, no hay neblina y la tristeza se acalla. 
Tal es al acto de amor concebido.

El silencio habla, las paradojas se reconcilian, el caos se ordena. 
Tal es el acto de amor concebido.

Jazmines paladines, bosque restaurado en zonas vírgenes, no cabe cigüeña sin bendición engendrada.
Tal es el acto de amor concebido.

Mar de fe emerge en alma, restauración celestial en llamas, la marca de la fe manifestada. 
Tal es el acto de amor concebido.

El ensueño se realiza, lo no manifestado se manifiesta, la devoción se materializa,
la figura tallada con herramientas de misericordia divina.
Tal es el acto de amor concebido.

No hay barreras que cubran el resplandor luminoso, raíces florecen en el nido del bello enlace, 
no hay desenlace en el vínculo con llave sublime. 
Tal es el acto de amor concebido.
Amén.




       ::::::::::::::TÚ Y YO:::::::::::::::::::::::::::::::::::::

La intimidad aflora en clave amorosa de acceso al corazón.
Solo tú puedes, amor, intervenir la dicha caprichosa, silenciosa de las delicias a luz baja.
Tu piel suave es un deleite para el tacto tierno y los besos de rubí. Mis manos encienden tu fiel deseo.
Solo yo puedo apreciar tal goce en metro cuadrado adornado de fe, dicha y respeto mutuo.
Son las llaves del saber, del amor, del sentimiento, del argumento. En pensamiento, palabra y obra se edifica el castillo de amor cubierto.



:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::UNIÓN EN FE::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Lazo afectivo con enlace de fe. Creencia transversal, sublime manantial. Mar de esperanza que cobija la montaña del regocijo, el sustento del vivir, la fuente de dicha, la razón del existir. Compartir la creencia es acrecentar el amor generado, iluminarse hasta lo divino como ruiseñor anonadado. "Te cubres de luz como un manto" (Salmo 104:2a). Nos iluminamos y conocemos la faceta divina del espíritu santo. La luz es la sombra de Dios, decía Albert Einstein. Juntos y no hay tinieblas, juntos y la vida es bella, juntos y el rezo es poderoso, juntos y la naturaleza es divina. No hay sombras que perturban la existencia. Ahora y siempre. Así sea. Amén. //GA.


lunes, marzo 25, 2019

La luz de tu sonrisa


-Verte reír es el mejor regalo. Tu sonrisa ilumina la vida. Me dice que prendo la alegría de tu corazón y eso llena de regocijo el espíritu. Tu rostro espléndido domina mi ser: el reflejo de tu belleza habita en mí, desde que estamos juntos. Ir de la mano contigo, siendo la compañera de mi vida, es un privilegio que valoro desde el fondo de mi corazón, y se expresa en todo mi ser. 

Por Gabriel Angulo González

En un mundo caótico, que viene y va, buscamos una alegría que nazca del corazón y que permanezca estable. Una libertad soñada en almas felices. Cuando el estrés domina y la paciencia se tranca, las preocupaciones agobian y la inquietud gana la guerra. Sin embargo, cuando comprendes que el amor es la fuerza universal que mueve todo, y lo sientes, comienzas a experimentar con tu pareja este sentimiento complementario, de a dos, que aleja toda tiniebla y oscuridad. Ya no hay temores ni rencores.

La autoestima se eleva. Te amas a ti mismo, a tu pareja, a Dios, a las demás personas y a la naturaleza. Estás en equilibrio con el entorno, una ecuanimidad sublime que te lleva al destino feliz de consagración eterna. Y si Dios entra en tu vida, tanto más goce y paz interior gobierna en tu existencia. Alegría, alegría. Amor y paz. Cuando despiertas tu conciencia percibes mejor el lado bello del planeta que habitamos. Eres tú con el entorno, y con tu compañera de la vida recorres vivencias de la mano para el apoyo mutuo del compromiso sempiterno. Ese, que no se rompe con nada, cual candado celestial que el Altísimo colocó en nuestro destino.

Pero si algo resalta en ti es tu mirada única. Tu sonrisa luminosa que enciende la vida y deja contento hasta tu ángel guardián. Habiendo millones de sonrisas en el mundo, la tuya es la única que me enamora. Es decir, cuando veo tu esencia sonreír, amo tu humanidad, tus valores y tu forma de ver la vida, y eso llena el corazón y el alma. Y lo bueno de todo, que es recíproco, pues amas en mí también todo eso, lo cual acrecienta más y más este sentimiento mutuo.

Rostro jovial

Vislumbras por doquier el comodín de tu delicada ternura, entre pasiones y humores, despiertas tu sonrisa. Transmite alegría, belleza pura y dulce ternura.

Nada perturba la imagen divina de tu sonrisa plena, que contenta el espíritu y motiva hasta al más incrédulo.

Me inspiras una pasión y jovialidad que no tiene precio. Por lo mismo, valoro cada instante contigo, lo cual es una bendición para ambos.

El viento sopla a mi favor a tu lado, las nubes dibujan las caricias que te regalo y toda nubosidad se desvanece como transición automática. Cielo despejado cuando te miro, calor amoroso cuando te percibo.

Eres la fuente de mi energía, la motivación de mi vida, el norte de mi brújula. No hay desamparo, solo senderos de fe que se abren paso para dar lugar el reencuentro interno de paz, amor y felicidad.










 

Nuestra complicidad

Alegras el espíritu con tu mirada y sonrisa.
En tu bello rostro iluminas la vida y mi existencia.
Siento la luz de tu sonrisa en mí, y me llena de felicidad.
Nada más calmo que tu mirada y tu compañía delicada. Compartir contigo es vivir a concho la vida.
Un goce del alma pleno que me dice cuánto te quiero, cuyo límite parece no tener.

Así a tu lado, cada cosa en mí tiene sentido y siento que ilumino tu vida también de la misma manera.
Somos dos almas, cuyo lazo afectivo de amor conforma una rica complicidad que deseamos eterna.
Nos extrañamos cuando no nos vemos y cuando estamos juntos cada segundo es intenso y nos alegra la vida.

Es bello caminar de la mano contigo, el sol es más soleado, el viento sopla más fuerte y florecen más las flores. Aprecio mejor el entorno y mi sensibilidad creativa emana como aves que encontraron su nicho, como luciérnagas que iluminan nuestro jardín amoroso. Aportamos cada uno lo suyo para que esta bella relación siga floreciendo y madurando para que el tiempo no tenga un tiempo y estemos siempre juntos, mi vida.


Me encanta despertar en ti esa felicidad, ese bienestar, siendo el ángel de tu alegría, el mago de tus bellos sentimientos y el fuego que enciende tu pasión. Eres la dosis inagotable de mi esperanza. Mi fe que se acrecienta con nuestra complicidad amorosa. Seguirá creciendo este lago que luego será un mar divino de amor, entre los dos, mi corazón. //GA.




lunes, marzo 18, 2019

Lo que nos une



-Cuando une el amor pleno, en pareja, todo se torna armonía. Desde miradas cómplices hasta caricias que llevan al cielo. Todo eso, conforma lo que el sentimiento mutuo y recíproco anhela desde lo profundo: el amor verdadero. 

Por Gabriel Angulo González

Nada separa. Nada implica distancia si aflora en ambos la delicadeza del amor pleno. La unión que liga y es tan fuerte como inquebrantable. En ese marco, solo decir que nos unen nuestras miradas, nuestras manos que se enlazan fuerte, nuestros besos, nuestra ternura mutua, nuestros pensamientos, proyectos, ideas, panoramas, valores, convicciones, y esas ganas de estar juntos por siempre con fe de amor tan pura como un niño ante Dios.

Es algo bello que une a lo lejos y enlaza los corazones y almas a lo cerca. Si los ojos son la ventana del alma, entonces, veo mi reflejo en tus ojos cuando me miras. Las visiones se unen y no se desconectan. Activan el horizonte de nuestras mentes para graficar el anhelo arrigado en nuestra ilusión de vivir juntos.


Lazo afectivo

Cuando el amor une, no hay obstáculos.
Cuando el amor une, la motivación no se extingue.
Cuando hay amor, todo pesimismo transmuta a optimismo.
Cuando hay amor, las lágrimas son de alegría.
Cuando hay amor, la dicha de la felicidad mora en el alma y el corazón.
Y cuando hay amor, la pareja unida siente el vibrar comprometido con lo eterno.

La sintonía de frecuencias complementa la dicha. Pensamiento, palabra y obra confluyen en armonía.

La fortaleza es estable, la belleza es vida y el sentimiento es permanente.
El misterio de ligar es conexión a todo nivel: mente-cuerpo-alma.
El verdadero amor no encadena, libera.
El verdadero amor no presiona, fluye.

Estrella fugaz, señal celestial. Hasta los astros perciben la unión, conjunción de vida materializada en dos.

El pájaro mañanero anuncia el destino, cual heraldo que presencia el amor correspondido.

Duermes en mi pecho y el amanecer soleado nos dice buenos días. Contigo a mi lado, entiendo la felicidad y el motivo de vivir adquiere razón de ser. Cuando te veo sonreír comprendo que mi misión amorosa se cumple. La alegría que evocas conmigo no tiene precio y nos invita a querernos y amarnos cada día más. Quiero ser el ángel de tu felicidad, el guerrero amoroso que daría todo por ti, mi princesa celestial, my lady de la dulzura. Quiero que conmigo, olvides todo temor y que Dios ilumine nuestros pasos, corazón, mi cielo, mi amor.

Cual sauce cuyas ramas verdes emanan oxígeno, unidas casi de la mano, regalando dicha de vivir a humanos amados. El mediodía ilumina el día esplendoroso, la sombra se esconde, y solo existe el goce de almas en soberano manjar dichoso. ¡Dulce alegría! no me dejes ni de noche ni de día. Eres mi bendición. Amén. La mujer que llena mi corazón y el espíritu con fe, amor y motivación inagotable. Eres mi fuente inagotable de creación, amor y entrega.

El amor abriga más que una manta, cuando la unión única con la persona amada, cubre con su ternura la delicada entonación de caricias regaladas. El invierno no nubla, no moja con su lluvia ni retumban sus tormentas cuando duermo contigo, pues todo sonido y fenómeno natural se vuelve bello y hasta necesario: no hay frío, no hay temor, noy hay tinieblas, no hay desolación. Todo lo contrario, hay paz, serenidad, felicidad, ternura, comunicación y amor. Eso, más todo lo anterior, es lo que nos une, amor. //GA. 

jueves, marzo 07, 2019

Lo bueno de extrañar



Por Gabriel Angulo González

Estás en mi ausencia, en mi paciencia. En el recuerdo de mi mente activado de las emociones. Extrañarse -mutuamente- es enlazar el amor, mantener activa la memoria de unión y la chispa sentimental del amor en pareja. 

Si una persona sabe amar en público o en secreto, también sabe extrañar en silencio o en el ruido. Porque extrañar es más que recordar, es sentir algo bello por alguien a distancia. Y si dicho sentir es correspondido tanto mejor para el triunfo del amor con la pareja vigente. 

¿Extrañar es amar? Claro que sí. Es una forma de echar de menos, que activa el aire de nostalgia por el ser amado, pero ese recuerdo activa un sentimiento amoroso hacia dicha persona. Recuerdo. "Re", prefijo que significa "volver". "Cuerdo", del griego cardio, es decir, corazón. Por tanto, recordar es "volver al corazón". Por eso, cuando te pienso es la imagen que proyecto en mi mente activada por el corazón, por ese devenir de sentirte cerca o, al menos, sentir eso mismo que cuando uno está face to face. Tu presencia se mantiene en mí cuando te pienso. 

Estás presente. Y tu esencia se hace luz cuando te pienso y una ráfaga sutil de tu fragancia te hace notar en mi espacio íntimo cuando regamos nuestro jardín amoroso. Tú presencia me sigue, me acompaña en mis pasos. Me motiva nuestro amor único. Y es lindo percibirlo. Si se prolonga la extrañeza es algo que aflige un tanto, pero eso se transforma en rica delicia amorosa cuando el reencuentro con el ser amado se activa, cuando florecen nuevamente las miradas cruzadas, los latidos sincronizados, laa caricias apasionadas del fuego piel a piel y los besos aterciopelados. Es ahí cuando uno valora haber echado de menos, dado que dicho sentimiento valió la pena. La paciencia, la espera y el recuerdo cobran sentido. 

En una cielo despejado o nublado, ahí está mi mente divagando. Reflexionado sobre lo tuyo, lo mío, lo nuestro. Arriba el Altísimo mira las escenas de los hombres, locos algunos, que luchan por ser felices y hallar el amor. Extrañar a alguien con que se está no duele tanto como extrañar a alguien que se fue. La diferencia entre ambos es que, el primer extrañar es amor, el segundo es una nostalgia melancólica de un tiempo que ya no es y, en verdad, no vale la pena aplicar, viviendo el pasado.“Madurar es aprender a querer bonito, extrañar en silencio, recordar sin rencores y olvidar despacito”, decía la pintora mexicana Frida Kahlo. El extrañar en el presente al ser amado actual es la mejor receta para amar en pareja cuando no no se ven. 




Pensar en ti, es recordarte. Es una forma de amarte. Capturar en la mente tu sonrisa plena y definitiva. Verte sin mirarte, escucharte sin oirte, tocarte sin sentirte. Un silencio conmigo mismo que invita a estar contigo. Llamadas, mensajes y comunicaciones. Es rica la conexión como prueba de la dulce espera, lo bello de extrañarse y lo genial de amarse. Si a eso sumamos ternura, afecto, respeto y pasión a mil que emana de dos personas amándose, todo ese conjunto de sensaciones enciende la vida y te hace valorar la existencia. Lo bueno de extrañar. //GA. 

martes, febrero 26, 2019

Piel a piel



Por Gabriel Angulo

Con la chispa atractiva, el fuego de la pasión encendió el amor. No hay apuros. No hay tiempo. Algo late en ambos, más allá del corazón. Es el anhelo de estar vivos, en el acto mismo de amar. Los cuerpos se estremecen, quieren juntarse. La dicha del placer, la ternura del ser. La historia milenaria que se niega a perecer.

Ese sentimiento mutuo que entre dos surge y que es envidia hasta de los propios ángeles. El Altísimo es el testigo omnipresente del amor en todo su esplendor, en este mundo mundano de personas dispuestas a amar. Si Dios es amor, el hombre es el reflejo de dicho amor, en este planeta. Algo que debe cultivar. 

Todo parte con una mirada. Esas cautivadoras que se cruzan con devoción. Luego, la proximidad activada por esa misma cadencia de imán, los une: los invita a besarse. Tras ello, sucede lo que el instante llama. Las caricias bellas en pareja. 

Sol y playa. Escenario del verano. De la mano caminan dejando una huella de amor marina. La estela de la vida, la marca del destino. Cada paso es sendero por vivir y cada amanecer un día por conquistar juntos.
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La llama de la noche

Hasta que cae la noche. Esta se presenta en su esplendor. Los besos y las caricias adquieren protagonismo. Somos dos. Tú y yo, en el resplandor de la luna llena amorosa. 

Nos acercamos y acerco mi mano a tu suave rostro y lo acaricio. Miradas deseosas de placeres dulces. Tu cabello vibra. Nos deseamos. Es la llamada del tacto sutil, el cariño de piel a piel. Un beso desencadenó el resto.

Las palabras sobraban y la ternura se hizo dueña del ambiente. Ojos cerrados, luz apagada. Solo la luz del amor desencadenado estaba encendida. Besos largos. Caricias. Besos largos. Movimientos ondulatorios en alcoba íntima. Rica ansiedad alimentada por ahelo mutuo de placer intenso. Ruborizados, extasiados, iban encaminados al climax nocturno.

Toque de queda al amor. Golpe al estado placentero. Roces suaves y el sabor a piel cremosa de mi diva es maravilloso. El calor apaga el frío, ventana abierta música de fondo. Las ropas casi solas se desprenden. Las pieles se quieren tocar, las pieles se quieren amar. Están expuestas al instante preciso, la delicia sin desquicio. Nada perturba la ocasión, nada bloquea el sudor.

Te miré, te sentí y me reí.
Me correspondiste con tu mirada directa y tu sonrisa tenue. 
Me miraste, me sentiste y te alegraste.
Luego, como teatro del amor, nos recostamos a contraluz de las dudas. Tú y yo, nada más importaba.  

Entrega delicada en delicias sin fin. Besos carmesí: miel recibí y te di lo mejor de mí. Reciprocidad íntima en complicidad astrológica.

Dibujé las siluetas de tu cuerpo, mientras relajaba tu piel y tu mente. Cada centímetro probé, cada contorno rocé. Eras la musa que inspiraba el acto, el motor que arrancaba cada vez que emergía tu flor, tu suavidad acercando la intensidad sublime.

De la mano en el acto, poseídos en el trance, estábamos. Llegamos a la cumbre del placer, la cima del amor culminado en la sensación, entre el ser y no ser. Simplemente, vivos para vivir lo nuestro. Cuando llegamos al destino placentero, comprendemos mejor nuestra felicidad. De la mano, juntos, contigo Natalia Riquelme, vamos descubriendo día a día, esta ensoñación de amor que nos empuja a seguir descubriéndonos día a día.




  
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miércoles, febrero 20, 2019

Estado de enamoramiento




Por Gabriel Angulo

No se ve. Se siente. Un estado de sensación original. El amor es el trasfondo que alimenta dicha circunstancia. Uno es con el otro, en una simbiosis plena de conjunción holística. Fusión amorosa, recíproca y plena. Llena de alma, cuerpo y espíritu. El enamoramiento en vida. 

Un 14 de febrero me recuerda que, gracias a Dios, no estoy solo. Tengo el privilegio de pololear y encender el corazón de una bella mujer, con hermosos sentimientos, valores e ideales. Además de ser hermosa, siente algo muy especial por mí y yo por ella. Es amor. Se llama Natalia Riquelme. Es amor. Lo parece y lo es. Mutuo. Único. Y estoy comenzando a sentir eso que llaman "enamoramiento". Es amor.

El famoso día de San Valentín. Se trata de una festividad cristiana que se celebra anualmente para conmemoración de las buenas obras realizada por san Valentín de Roma. Acciones vinculadas con el concepto universal del amor y la afectividad, vistos en la pareja. 

Como dice el cantante Rafael estar enamorado es caminar con alas en el mundo. Es sentirse flotando en entorno que percibes más bello. Y es que, "el amor es más fuerte", decía Juan Pablo II. Y sí que lo es, cuando estás enamorado. Sientes que eres la mejor versión de ti mismo, junto a la persona amada.

Uno respira más hondo. Suspira de felicidad. La vida se aprecia por su lado bello. Percibes la presencia de Dios en todo lo observado. Escuchas más fino al pájaro madrugador. Miras el arcoiris diario que no todos ven. Es ciego quien no se atreve a ver, y es consciente de percibir más agudo cuando el amor resuena en el espíritu. Primero, despoja todo temor, toda oscuridad. La luz te acerca al cielo celestial del Dios que es amor. Todo calza. Todo cuadra. La vida tiene un sentido. Una conciencia que se hace más consciente del entorno y del ser amado. Amamos lo que vemos concretar con la persona amada. Es aquella verdad que nos hace libres. El anhelo de siglos del ser humano que trasciende en vida.




Hubo una vez un niño que no sabía lo que era amar. Un día se acercó al mar junto a las rocas. Pidió al Altísimo aprender a amar, mirando el horizonte. Recibió como respuesta, desde su interior, un despertar armonioso. Supo que, cuando la mujer indicada entrara su vida, conocería el amor verdadero. Desde aquel entonces soñaba cada día que apareciera aquella mujer. Hasta que la encontró y con ella es feliz. Esa felicidad auténtica de la que hablan poetas y filósofos. Esa que, mezclada con la verdad de la fe, el amor y sabiduría, nunca perece.




Oda al cielo amoroso

Los ángeles presencian el amor consumado,
Sin menoscabo, de dos almas soñando y amando.
Juntos de la mano dejamos huella.
Esa que marca nuestro destino y forja el camino seguido.
Desde sus raíces los cimientos son sólidos, si el sentimiento es puro, el amor unido.
La comunión entre dos es la felicidad que regala la vida.
¡Oh cielo! Ven a mis brazos. Da paz al espíritu y ¡Qué Dios nos bendiga!
Nada nos separa. El tiempo y el espacio no tienen sentido.
El azulado del cielo cubre lo despejado de nuestras mentes.



Mujer, esencia natural

Ella es la doncella que habita el castillo de mi corazón.
La luciérnaga amorosa que ilumina mi alma y me llena de vida.
La reina de mis esperanzas y anhelos correspondidos.
Ella es suave y delicada. Sus ojos se funden con los míos y la mirada fluye por doquier.
No hay flores sin sol ni doncellas sin amor, pues a ella le di mi corazón.
Mis días tienen una nueva ilusión. Lo dulce del calor, la respiración en besos de candor.
Afrodita que cautiva los sentidos y envuelve la inocencia;
placer con elocuencia de mi venus enamorada. Que la eternidad eternice lo nuestro, un gran sentimiento de amor que no tiene fin.

El pétalo de roza no cae ante tu belleza, divina esencia, cuya naturaleza nunca marchita.
Ternura como delfín que emite ondas de amor, en oleajes sempiternos de la danza universal.
Creación en sí, das a luz como estrella supernova. Universo de materia oscura que transmutas a vida. Entregas y recibes amor como ángel incondicional de Dios. Eres la mujer que esperaba en mi vida. //GA.


martes, febrero 12, 2019

Un dulce comienzo



El desliz de sonrisas dejó abierta la puerta, en el atardecer. Miradas curiosas y latidos armónicos. Alegría dichosa en vaivén de caricia aproximada. El sol fue testigo del acto consumado. Un amanecer de un dulce comienzo, un abrazo del intenso equilibrio. El horizonte de una partida feliz sin retorno. 

Poe Gabriel Angulo 

Almas en cuerpos alumbrados, cuyo candor enciende el deseo, nivelando las anatomías. Cielo despejado, en cautiverio caprichoso. La llama se enciende y las yemas sienten al ser, percibido y atendido.

El impulso dulce y deseoso activa el despertar. Dormido estaba aquel, sumergido en el sentimiento asustado de la soledad. Besos, y los ojos cerrados. Abrazos en el mar. Pasión desatada. Almas que desean ser amadas. 

Nadie cubre la intimidad más que ellos mismos. Espacio de descubrimiento piel a piel. Etapa inicial, comienzo crucial. Oleaje de fondo, gente de mar en verano. Nada realmente importa más que ese instante. Presente. Aquí y ahora en ese monento. 

Cada segundo valorado es un goce disfrutado. Las venas fluyen más sangre del corazón bombeado por la armonía de la vida que empieza a nacer. Vez primera y lenta. Lo breve de lo bueno versus lo bueno de lo breve. Como último suspiro, que en realidad es el primero de muchos qur vendrán. Y si ya fue, es en un eterno retorno del placer amoroso de almas nobles, curiosas y deseosas. 

El doble cuántico de sensación primordial, esa que es creación y emoción. Piel suave y labios cremosos adornan lo percibido. Si el cielo azul con nubes parciales enciende la vida,  con luminocidad permanente, sus ojos son el reflejo de amor parcial que transmigra a permanente.



Entre miradas, risas y palabras su mirada cutivante prende la llama del corazón alegre. 

El árbol de la sabiduría es fuente de vida, cada día, aumenta en la ida, el amor hacia lo eterno. 

Un edén terrenal contruyen, un amor primordial difunden. Son dos ramas de un mismo tronco, almas contentas de un mismo entorno. Contemplan la ilusión con amor y devoción, configuran su canción con ternura y pasión.

Caricia franca y delicada, tacto amoroso de la delicia aplicada. Despejan caminos, liberan su mente, casualmente, transitan de la mano por senderos latentes. 

En su rostro, una flor pide florecer, cuando surge el cariño sincero y jovial, ésta emerge en plenitud amorosa, cuyos pétalos dibujan una alegría celestial que contenta el espíritu e invita al progreso genial de dos almas que sienten, al unísono, ese anhelo primordial. 


miércoles, enero 30, 2019

Parque Andino Juncal: El cerro de hielo



-El brillo del sol en la cara cobija la suculenta membresía de la vida. Eso se aprecia en el cielo azulado de la cordillera de Los Andes, en lo alto, en un glaciar. Hielo petrificado que se derrite de a poco. Cientos o miles de años perdura, pero esa reserva natural de agua dulce podría desaparecer por el cambio climático. Ojo con eso. O con la explotación minera en la zona.


Por Gabriel Angulo González

Más de 20 km de recorrido de trekking te permiten llegar al glaciar desde el inicio: el camping. A unos 3000 msnm se aprecia la belleza del glaciar con aguas milenarias. Un suelo despierto. Un rotundo manjar de la vista. Es un #TrekkingForADream que se hace carne con el hecho estar parado ahí: era que no. En carretera Paso Los Libertadores, a unos 4 km al este de la localidad de Guardia Vieja se encuentra el Parque Andino Juncal.



El Parque invita al goce. Se cancela $2.500 p/p para acampar y $5.000 para realizar el sendero. Un costo que lo vale. Se trata de un disfrute sempiterno e inefable de superficies rodeada de río, montaña, humedales, además, por supuesto, de especies endémicas de flora y fauna del increíble lugar protegido bajo la categoría internacional del convenio de humedales Ramsar.



Cerro de hielo cubierto de arena y rocas: superficie única. Abajo se derrite o transcurre el agua, arriba la solidez del piso sorprende. Si pisas en falso, en todo caso, caes y te congelas en sectores blandos. Como sea, la sensación es de estar en otro mundo. Tierra de hielo, blanco y transparente líquido. Te consolidas y cambias de estado. La perfección del ciclo hídrico hecho carne. Y como nada es para siempre, el hielo deja serlo y se convierte en agua que se evapora y vuelve precipitando al mismo sitio, aunque para eso podrían pasar miles de años. La naturaleza tiene sus tiempos.



Con el calentamiento global en boga, sin embargo, ¿En 40 años más seguirá esa reserva natural de agua dulce? A lo mejor no. Quién sabe. Lo concreto es que mientras no desaparezca el glaciar, esta parte de la Cordillera de Los Andes seguirá apreciándose. Incluso, si se ve enfrentado a una amenaza peligrosa como la arremetida de una minera en los bordes del parque. Una falta de respeto mortal, y ambiental, que puede destruir la sustentabilidad del sitio natural. Como siempre, la irracionalidad del hombre destruye aquello hermoso que luego lamenta con sangre, sudor y pena.




Noche estrellada. Día azulado. Cada momento es un don melódico que invita a la perfección y el equilibrio de la madre Tierra. Lejanía solitaria, pero cercana a la vez. Dimensión desconocida que se hace conocida por momentos mágicos en la noche y el respiro del viento en el día. Aire puro y celestino. Pulmones que anhelan sentirlo y el pelo ondula la postura del movimiento invisible. La vibración está, aunque no se ve. El universo confabula a tu favor en ese lugar. Acampa en la montaña y sé parte del lugar. Congenia con los otros, con el respeto, con la ética de la naturaleza, con el silencio del silbido vibracional del viento. Ese viento que sigue soplando. Ese río que sigue fluyendo. La quietud es a ojos humanos para apreciar el movimiento y ritmo constante del universo, a nivel molecular, material y espiritual. Los ciclos se repiten; solo cambian los protagonistas y el escenario.



Chile, país privilegiado con mar, bosque, montaña, desiertos, glaciares y rica biodiversidad. Hay que conocer el territorio en el que uno vive. No puede ser que extranjeros, turistas o residentes, sepan más de Chile que los propios chilenos. Eso debe cambiar con precios justos y acceso en turismo nacional, tanto en traslado como hospedaje. El Gobierno debe aportar lo suyo.

La resonancia magnética de la pirámide mental se enciende en planos naturales. Una montaña, una mañana, un despertar, unas ganas de cantar. El honor se mide por la altura de tu mirada y valores leales. Sube lo más alto y verás que eres diminuto, pero con mirada amplia, la panorámica existencial, el tesoro perdido, la verdad absoluta. No hay descripción alocada en contornos tallados por Dios.

Con amigos es mejor. De a cuatro las miradas se amplifican. Se sintoniza a una misma frecuencia del llamado de la naturaleza. La vibración del entorno. Lo vivido se registra en una canción bella en la mente con imágenes de altas cumbres, de vegetación expectante y fauna escurridiza. ¡Salud y vida al parque!



*Fotos varias:











martes, enero 08, 2019

El recuerdo del tren



-Quien desee zambullirse en un mar de nostalgia, este tren es la opción indicada. Te traslada mentalmente en tiempo y espacio. Vagones acondicionados de principios del siglo XX rememoran un tiempo de viaje ido, pero que retorna al presente con aires solemnes del respeto al trayecto en rieles. Recomendado 100% para aquellos melancólicos de aventuras pasadas y larga vida.



Por Gabriel Angulo González

Tiene su magia. No es lo mismo que en bicicleta, en bus o auto. Obvio. El famoso "Tren al sur" de Los Prisioneros, es reemplazo por el "Tren a la Costa" de quien quiera escribir una canción así. Se trata del "Tren del Recuerdo". Es pasado que cobra vida y rejuvenece el espíritu de quien se sentó en asientos de vagones de madera recubiertos con metales, que no se han oxidado. Con este tren, la memoria no se oxida.



Adentro se respira un aire diferente y antiguo. El vibrar del vagón te traslada al encuentro porteño con dirección a San Antonio. Rieles enrielados en paisajes disímiles. Pobreza a flor de piel por doquier antes de salir de Maipú; se observa, eso sí, como paisaje desagradable. Flores de basura, mediaguas de paisaje y gente saludando. Suciedad de sociedad de contrastes.


Se avanza y se ven casas nuevas también. La paradoja radica en que en zonas rurales parcelas grandes adornan el paisaje con árboles, pasto, tierra fértil, cosechas, animales. Y claro, grandes casas, con piscina y hasta con canchas de futbolito. Un sonido pronuncia el tren cual latido del corazón. Ritmo de vida sincopado. Acostumbrado al destino prefijado en rieles enterrados.

Y el viento azota la cara y enreda el pelo. Percibir esa brisa no tiene precio. Los vagones de trenes modernos tienen ventilación automatizada, por tanto, no permiten la apertura de ventana selladas y cubiertas con un vidrio grueso y polarizados. Mientras, los vagones antiguos sí tenían dicha posibilidad al permitir abrir las ventanas en marcos de madera. Sacar la cabeza.

 

Un tanto peligroso en un trayecto donde hay gente desubicada sin educación, que lanza piedras al tren que casi nunca pasa, casi como burla del sistema desigual. Pese a dicha insolencia social, uno contempla el paisaje que ofrece el andar lento, pero seguro del tren y contempla la pureza de cada lugar.

Lo lento del recorrido te hace valorar más el viaje. Hay tiempo para leer, conversar con el acompañante u otros viajer@s que uno topa en el tren. Da hambre. Hay un carro bar que ofrece pisco sour, cervezas, bebidas,  papas fritas, snack y frutos secos. Otro vagón tiene una cocina, otro una pequeña sala de cine, otro sillones grandes y cómodos: el carro más caro. Deferentes precios, con diferentes comodidades. Y la música no falta, con cantante con guitarra en mano. Toca canciones de la "Nueva ola", de los años 60´o folclóricas para estimular la mente y oídos de personas mayores, que conocen de antaño aquellas melodías de juventud o infancia. Viaje a parte con sonidos. Y no faltan los vendedores de libros, recuerdos o artesanías ligadas al susodicho tren.


Familias. Niños, pero sobre todo adultos mayores asisten al recorrido nostálgico. Un retorno de un tiempo que ya fue en el siglo XX. Juventud recuperada por momentos. Tres horas y algo de recorrido. Desde Santiago a San Antonio. Idea y vuelta. Rememorando un pasado de turismo nacional interno a la costa, hoy litoral central, el "boom" de los ferrocarriles en la década del 30'  o del 40' en Chile. Con paso intermedio por rincones de Melipilla y otras comunas.

En el periplo se aprecian paisajes únicos. El campo chileno aflora en plenitud y el bosque nativo en el descenso de la Cordillera de la Costa hacia San Antonio invita a una mira reflexiva que te hace valorar la naturaleza de nuestro país. El paso por cinco túneles conecta dimensiones entre cerritos y contornos del recorrido, que completan el escenario del viaje.


Los vagones antiguos son arrastrados por dos locomotoras diésel de la década del 50´. Se trata  de coches patrimoniales fabricados en Alemania en 1923, algunos de ellos con interior de madera y decoraciones de la época.

El punto a destacar es el servicio del "Tren del Recuerdo", que incluye el viaje ida y regreso entre Estación Central y San Antonio; desayuno y once; además de música en vivo con presentación de 15 minutos de música folclórica por coche. Nada mal para un viaje con retorno nostálgico, pero que llena el corazón de alegría y rejuvenece el espíritu.


*Más detalles:
Salida desde Estación Central 09:40 horas.
Arribo a San Antonio 13:20 horas.
Regreso desde San Antonio 17:40 horas.
Arribo a Estación Central 21:00 horas.
Venta de pasajes online en www.trendelrecuerdo.cl

Venta de pasajes presencial e informaciones:
Boletería Tren del Recuerdo, Estación Central de FFCC.
Lunes a viernes de 09:00 a 20:00 horas.
Sábado, domingo y festivos de 12:00 a 18:00 horas.
Fono (+562) 2585 5991
informaciones@trendelrecuerdo.cl




*Imágenes del viaje realizado en El Tren del Recuerdo: