miércoles, junio 21, 2006

Comentario artístico















Luis Aguilera secretario SECH Coquimbo y el poeta Arturo Volantines (a la derecha), presidente SECH Coquimbo


Visión histórica de un artista:

La poesía como fundamento ético

· Arturo Volantines nació en el año 1955 en Copiapó. Ciudad en la que descubrió su vocación literaria. Sus poemas irradian, entre otras cosas, un sentir nostálgico de un pasado nortino que vivieron sus antepasados. Actualmente vive en La Serena, donde despliega la labor de recuperación de lo que se podría denominar la "poesía del norte”.

Es curioso escuchar recitar a un poeta. Sobre todo si este posee un carisma sobrio de viejo con experiencia. No cualquiera me produce tal impresión. No cualquiera conjuga el recuerdo con la imaginación. Cuando los versos llegan a tus venas como oxígeno a los pulmones, es cuando el goce estético se apodera de ti. Escenas inefables recorren mi mente en ese momento. Tal vez exagero, pero es lo que siento.

Así al menos percibo al escritor Arturo Volantines, quien proyecta en sus versos la sabia creativa que todos llevamos dentro. El norte grande ocupa gran parte de su trabajo. El último libro compuesto por su pluma se llama “La muerte de Copiapó”, y es el canto de un pasado glorioso que llenó de extranjeros a esa comuna. La idea central de este texto es reflejar la vida de Flora Normilla, mujer que descubrió, según él, el mineral de Chañarcillo.

Pero para comprender a cabalidad la esencia de su arte, hay que conocer su intencionalidad poética. “Cuando en el arte no hay motivación ética, ese arte es sólo decoración”, afirmó Volantines, dando a entrever que cuando compone un poema trata de plasmar valores como fundamento ético, pues tiene un compromiso social que lo obliga a escribir sobre la verdad histórica de su pueblo. Pero esa verdad la disfraza con rimas simétricas, adornadas con bellos vocablos.

Si de influencias se trata, este artista tiene como eje orientador a nuestro premio nobel de literatura. "Igual que a Víctor Jara, a Neruda lo vi una sola vez, en Copiapó, cuando era precandidato a presidente. Yo era un niño. Hablaba como un poeta a su pueblo en la hermosísima plaza y entre medio de los pimientos. Estudié su fase que va desde ‘Crepusculario’ a ‘El hondero entusiasta’: allí nació el genio que escribió ‘Residencia en la tierra’ y el ‘Canto general”, señaló Arturo, quien trata de rescatar la llamada “poesía del norte”.

Trayectoria

Entre los libros publicados por Volantines destacan: Poetas Jóvenes del Norte (1980), Pachamama (1987) y Antología de la poesía del Valle de Elqui. Tomo I (2002). Asimismo, ha dirigido grupos literarios, editado textos y revistas. Entre éstas últimas figuran: "Lapislázuli" y "La servilleta de la poesía".

Con su obra ha ganado diversos concursos, como los Juegos Florales de Vicuña (1995) y Letras del Cobre (2001). Del mismo modo, fue reconocido con los premios "Papiro" en La Serena y "Federico Varela" en Chañaral. Sus poemas aparecen en antologías de Chile, Suecia, EEUU, México, Argentina y Costa Rica…ojalá surjan en nuestro país más poetas de su calibre.


A continuación, un ejemplo de la obra del poeta nortino, quien plasma en sus versos la grandeza y riqueza de esta parte del país (Copiapó):


"Me voy a acampar a los montes,

a derribar las montañas que opusiste, porque cavare adentro de tus subterráneos, como un minero que descubre su fortuna a oscuras;

voy a violarte la imaginación después de una cazuela, acompañado de mi propia desnudez
.”

martes, junio 13, 2006

Antipoema





Descarga futurista

Lo que viene ya fue
Cada loco con su tema y se acaba la lesera
Estoy reconfundido,
existo, pero es como si no existiera
El proyecto es una ilusión del pasado.
El orgullo es la máscara de la vergüenza,
y la egolatría su lema
El tren viaja cada vez más rápido,
Casi como bala ¡Qué cuático!
El corazón late más fuerte cuando me tomo un cafecito
Hago deporte y también leo,
Cultivar cuerpo y mente: consiga del hedonismo
Equilibro: el gran mito posmoderno
El túnel parece no tener final,
el perro no deja de ladrar.
El payaso niño me acompaña siempre.
La futurofobia es el mal endémico actual
No más acciones ¡Quiero palabras!
Hace rato que aprendí a tapar el sol con un dedo.
Mi quimera empieza cuando abro los ojos.
La contaminación no es sólo atmosférica,
la mentalidad es esclava del sistema.
Se supone que el antipoema no lleva rima
¡No estoy ni ahí con Nicanor¡(Miento: admiro su irreverencia)
Los ídolos son pasajeros; sus ideas sempiternas
Los ejecutivos apestan
el asfalto también
el campo dejó de ser campo
pierde antes, la inocencia el niño
el PC es la prolongación de nuestro ser
¡Me pilló la tecnología!
Hace ratito que no lloro
sigo fiel a mis instintos
Les traigo el terrible hit:
“Puro Chile, su cielo azulado…”
¡Fuerte lo mío¡
¡Avíspate…!
Es que no me tienen paciencia
El mundo fue y será una porquería ya lo sé, decía Gardel
el problema no es problema
Mi rollo es como el papel higiénico que sirve para limpiarse el…Angulo es mi apellido
la incertidumbre es la solución
¡Ah ya sé!: Voy a descargar mi futuro de internet
¡Qué proactivo soy!

viernes, mayo 26, 2006

La plenitud de tener 22

A medida que voy creciendo el tiempo pasa más rápido. O al menos es esa la impresión que tengo mientras percibo este planeta caótico. Y esa sensación puede ser catalogada como natural y biológica, en cuanto a que a medida que uno crece el metabolismo es más lento, por lo tanto, el funcionamiento interno de nuestro organismo se demora en terminar sus procesos internos. Y todo lo externo (en este caso el entorno del mundo) se siente transcurriendo de forma veloz. No debería ser extraño. Pero para mí lo es. Recuperar la ilusión de niño es algo por lo que lucho constantemente. No vestirse con ninguna ideología ni asumir responsabilidades es mi consigna. Sin embargo-y de alguna forma contradiciéndome-en instantes creo que debería madurar en muchos aspectos. Nadie es perfecto, ni pretendo serlo. La vida empieza cuando envejecen los sueños, decía Nietzsche. Tan pesimista no soy. Soy más bien optimista y transmito alegría a la gente para que me vea feliz. Es un mecanismo de defensa que empleo para proyectar motivación hacia los demás. Yo trato de combinar seriedad y chacota como quien trata de mezclar agua y aceite. Pero qué puedo hacer si soy géminis. Las dos caras de la moneda aparecen simultáneamente en mi mente confundiéndo y entorpeciendo mis pasos...Me complico más de la cuenta. Mi pecado es pensar en demasía. Le doy vueltas a un asunto en mi mente de forma redundante. Eso trae consigo un rollismo innecesario y un derroche neuronal...esta misma columna la reflexiono mucho. Debería simplemente escribir. Uno escribe lo que piensa. A veces escribo lo que otros piensan. Si eso es plagio, entonces que todos lancen la piedra. Todos nos influenciamos por algo o alguien. Si no hay influencia, no hay aprendizaje. Si no hay gustos, no hay identidad. No copio, porque digo lo mismo que otros, pero con distintas palabras. Lo que hago simplemente es interpretar a mis pensadores favoritos. Comparto lo que ellos piensan nada más. En todo caso los ocupo como marco de referencia y no como adjudicándome frases de otros o apoderándome de ideologías de tinte dogmático e intolerante....Siendo consecuente con el título...la plenitud que siento es relativa. Por un lado, me creo el cuento del futuro periodista. Por otro, no creo en nada. Soy un nihilista pasivo. Pero mi pasividad tiene un límite: cuando algo afecta mis emociones...con esto no trato de decir que soy frío, sólo que tengo mi lado neutral y demasiado "ver para creer"...Tengo que aprender a separar planos. Una cosa es ser periodista objetivo que no se deja instrumentalizar con ningún tipo de ideología. Pero otra cosa es aplicar esa misma lógica en la vida cotidiana. En el hogar o en la Universidad si se hace eso, uno no se compromete con nada y cree en nadie. De esa forma uno se vuelve apático y desconfía de los demás…la soledad se la crea el mismo sujeto por la profesía autoclumpida. Si soy autocrítico me supero a mí mismo, si no lo soy, sigo siendo un más del monton. La plenitud de tener 22 años permite ampliar la visión que tengo del mundo interior mío y del exterior. Ojalá el destino se construya a mi favor...

martes, mayo 09, 2006

La amistad indiferente

Convivir con alguien que no te toma en cuenta es como vivir solo. Es más, si esa persona se hace llamar tu amigo, el impacto que produce en tu mente es profundo. Es cierto que con el tiempo la amistad se va deteriorando o pierde el brillo que en un momento pudo tener. Pero el haber compartido experiencias alegres y tristes, en tres o cuatro años de conocerse, algo debería significar en ambos. Tal vez nunca uno no llega a conocer completamente a un amigo. Las amistades vienen y van. Son contados con los dedos las personas que realmente valen la pena. La lealtad es la cualidad que debe unir a dos personas con afinidades compatibles. La traición es el origen de la enemistad. Cuando alguien en quien confiaste rompe un pacto o trato, se desmorona el castillo del diálogo constructivo. Se dice que las cuentas claras conservan la amistad. Pero què pasa cuando ni eso vasta para mantener lazos de compañerismo ¿Qué ocurre cuando la otra persona toma una actitud desinteresada?. En el fondo, la indiferencia se produce cuando el daño causado por uno afecta rotundamente la estabilidad del otro. Más si conviven en la misma casa. De una simple comparación entre el amor de amigo y el amor de pareja, quedan en evidencia una serie de diferencias que revelan instantáneamente cuál entre ambos tipos de amor tiene mayor factibilidad de permanecer, crecer y fortalecerse en el tiempo. De esa comparación se pueden sacar muchas y muy buenas conclusiones que no son ajenas a la capacidad de entendimiento de todas las personas y que dan fe de todas las debilidades y egoísmos que se traducen precisamente en una cuestionable soledad que nadie desea o espera, pero emerge tarde o temprano en la vida de todo sujeto. El camino es uno solo: respetar el espacio del otro. Es simple la deducción anfibológica que puedes sustraer de dicho argumento, pero la validez de contraer amistades, significa asumir que el otro es un ser diferente. Es una maduración mutua y progresiva el de la amistad. Y el que no comprenda eso está condenado a vivir de manera solitaria.

jueves, abril 06, 2006

La paradoja

La juventud es una etapa bonita de la vida, pero cuando estás inseguro en cuanto al porvenir o estás confundido porque no sabes lo que quieres, vas cayendo poco a poco en el precipicio de la incertidumbre intolerable. No me percaté de las consecuencias que traería esta armonía de ilusión forjada, nunca sospeché que el peldaño de madures disfrazada, me causaría la más indecisa personalidad mía. Lo mismo ocurrió con otro individuo; no obstante, él había tenido más experiencia que yo y, por ende, seguramente lo que lo destruyó en dignidad en un momento, lo fortaleció luego de que se recuperó. En cambio yo, que aún no me saco los pañales de la infancia, voy descubriendo que no salí como querían los otros-aunque eso sea positivo para mí al mantener mi autenticidad-un molde que esperan de este estrafalario ser. Quizás, todavía no me reconozco en un espejo (y eso que éste no miente) en el cual pueda vislumbrar mi alma achacada por remordimientos estúpidos. Dicen que son estos los años de los grandes descubrimientos. Uno tal vez, a esta edad, capta mejor el entorno o lo exterior del mundo. La tarea difícil en estos tiempos es descubrir tu mundo interior. La desesperación por no encontrar un horizonte claro, te hace involucrarte con terceros, lo que conlleva a que tu felicidad dependa de los demás. La identidad se construye a base de memoria y de experiencia personal, pero qué pasa cuando eso no basta, qué pasa cuando incluso habiendo hecho cosas por ti mismo y por los demás, no puedes identificarte a ti mismo. Son esos cuestionamientos los que no dejan a mi mente pensar en paz. Mi cabeza es una brújula que no apunta a ningún punto cardinal. Sin orientación en la vida, transitas como un animal ciego. Cada día pasa, en un abrir y cerrar de ojos; ya estaré viejo, con los mismos cuestionamientos. A todos nos pasa lo mismo, es parte de la condición humana, el de llegar a viejo con incertidumbres. El optimismo es un alucinante que te permite disfrutar la vida, pero de manera efímera; nunca llegas a la cima de a tu autorrealización; eso es una utopía. El hombre es una pasión inútil. Si naciste del vientre de tu madre llorando y los que te observaban estaban contentos y riendo, la idea es que cuando te estés muriendo, tú seas que el que se esté riendo y los demás tristes y llorando. Ahora bien, la esperanza es lo último que se pierde en la vida, se divulga con religioso afán. Por lo menos me puedo aferrar a una creencia subjetiva, ya sea artística, religiosa o política. Lo importante es no dejar de creer, porque cuando pasa por encima de ti una ola del escepticismo, vez todo el sin sentido y sin sabor de la vida. Esto va condenando y matando la última gota de fe que te queda, teniendo como resultado un alma vacía dispuesta a morir en el abismo. No propongo el típico disfruta la vida, aprovecha el tiempo ni cosas de esas, simplemente aprende a valorar la vida. Cada viento, cada amanecer y anochecer, cada suspiro que emites cuando respiras en paz, aunque sea por momentos, es lo que determina la apreciación del lado bello de la vida. Somos un animal más en este mundo caótico, que busca sobrevivir ante los obstáculos naturales. Que la muerte sea una salida y no una entrada hacia otro mundo, puesto que del mismo modo que no sabemos nada antes de nacer y nos introducen arbitrariamente a vivir acá, de igual forma después de morir ignoramos hacia donde se dirige nuestra alma; y si es que va un mundo, quién sabe si no pasa nada. No saco nada con especular porque la curiosidad no solamente mata al gato, sino que a cada hombre y mujer que habita el planeta. A lo mejor cuando llegue a viejo encuentre las respuestas necesarias que atenúen mi incertidumbre, mientras tanto la idea es no dejar se hacerse preguntas aunque sean superficiales e ingenuas a ojos externos. La oscuridad de mi vida empieza cuando veo todo en blanco. La paradoja.

jueves, marzo 30, 2006

La compañía solitaria













A escondidas veo a la gente que transita de un lado para otro, sin rumbo fijo. Unos vienen otros van, que más da. Al final todo cae por su propio peso. Entre más personas tengo alrededor mío, más solo me siento. Nunca acompañado me sentí tan solo. Estoy con otros, pero es como si estuviera con nadie. Soy yo y mis pensamientos. Nadie se entromete en aquellas divagaciones mías, que en ocasiones distorsionan mi brújula. Siempre salgo fuera de mí. Afuera no veo a nadie. Ensimismado giro como cojo inquieto. Los otros al no comprenderme, me convencen que hablo en otro dialecto, otro idioma o quizás sólo me dan a entender que no pertenezco a su mundo. Por tanto, construyo mi propio planeta de ilusiones por doquier. Cada semilla la da la hoja que cae con el viento veraniego; cada melodía que mis insípidos oídos pueden captar es un regalo vulnerable. Todo eso forma parte de mi sistema de las quimeras. Lugar donde moran los sueños de insomnio. No se trata del maldito juego de las drogas, ni del sometimiento a la urbanidad de la selva de cemento. Se trata de quién controla a quien ¿La droga maneja a quien la consume o viceversa? La adicción se manifiesta cuando un sujeto no tiene la voluntad, o más bien pierde la voluntad de dejar de consumir drogas. Y en estos casos, quien gana la batalla es la droga que se apodera del alma débil y sucestible de una persona incapaz de valerse por sí misma, y ve en las drogas una forma de evasión; y así escapa un poco de la monotonía que puede habitar en su realidad. Entonces, la moraleja es clara: todo en exceso hace mal. Es posible probar algunos estupefacientes para experimentar nuevas sensaciones, pero sin abusar ni consumir con frecuencia, porque malas conductas repetidas se convierten en patrones psicológicos negativos. Tal vez una vez al año, o mejor aún, una vez y nunca más, dependiendo de la pureza (impureza) de la droga introducida al organismo. Pero si existiera conciencia por parte de los drogadictos de saber cuando parar y dejar de consumir, a lo mejor en un futuro no muy lejano se legalizarían todas las drogas. Mientras tanto, los incrédulos seguirán conformándose con manipular de forma clandestina, la bendita droga; que hace que un sujeto crea que cada vez se siente más y más solo, estando con otros…la compañía solitaria.

Fotos de Chiloè

























viernes, marzo 17, 2006

Viaje a Chiloé















(1)En esta bella casa chilota ubicada en la parte de Dalcahue, disfruté de mis vacaciones veraniegas junto a mi amigo Claudio.
(2)Allí estoy inmerso en el bosque nativo del parque nacional "Cucao" de Chiloe, siguiendo el sendero laberíntico.















(3)Mientras iba mochileando desde Chacao hasta Ancud, me detuve un instante en la carretera para sacarme esta foto posera.
(4)Este es el famoso Lago Cucao que pertenece al parque nacional de Chiloé.

jueves, enero 12, 2006

Bachelet y el modelo neoliberal




No hay una real alternativa de gobierno. Es muy difícil plantear que se puede derribar de un momento para otro el modelo económico del neoliberalismo, si no existe la voluntad de quienes realmente manejan el mercado nacional. Porque el gobierno puede plantear un nuevo paradigma, pero si no tiene el apoyo ni del Congreso ni de los grandes empresarios, realmente es difícil derribar el modelo. Ahora bien, tampoco empleando una cierta continuidad de lo que se ha hecho hasta ahora es adecuado porque sólo habría un cambio mínimo estructural. El país esta bien, pero puede estar mejor. En definitiva, se necesita un cambio pero no tan extremo. Sería algo así como corregir el modelo solamente.

Quien reúne las ganas y expectativas de arreglar el sistema es la candidata Concertacionista, Michelle Bachelet, pues ella reconoce las falencias del gobierno vigente y cree poseer las cualidades necesarias para representar a todos por igual si llega a ser presidenta. Derribar el machismo junto con la manera patriarcal de organizar a la familia es la tarea que tratará de imponer en su coalición.

La pregunta inevitable que cae por su propio peso es que si Chile ¿Está preparado para legitimar a una mujer como su gobernante? Eso lo sabremos después del 15 de enero. Lo cierto es que todavía somos un país conservador que de a poco se moderniza y va adquiriendo una mentalidad más abierta para aceptar las diferencias de cada cual sin discriminación. El 11 de diciembre quedó claro que en el proceso eleccionario unos quizás querían votar por el pacto Juntos Podemos Más, pero no se atrevieron porque temían las supuestas consecuencias negativas que traería un gobierno izquierdista. Al parecer la gente quiere seguir con este sistema. El crecimiento económico se lo reparten unos pocos. Esos logros en materias de política monetaria ha tenido un gran costo social: la desigualdad. Si en estos 16 años de gobierno La Concertación no ha hecho nada para resolver aquello ¿Por qué con Bachelet ocurriría algo distinto? Los cambios son lentos, pero progresivos. Esa parece ser la consigna que muchos de sus partidarios pretender comunicar. Continuar con lo que se ha hecho y paso a paso mejorando y reformando cada iniciativa impuesta por Lagos, es lo que se hará según lo indica su programa de gobierno.

La proliferación de ver y vivir en diversidad es lo que define con las distintas mayorías el término democracia. Por tanto, una persona que promulga una especie de “socialismo renovado” –concepto que plantea la adhesión a la lógica del mercado, pero teniendo como centro los intereses de las personas-tiene claro el panorama de lo que necesita un país en vías de desarrollo. Los recursos naturales, las minorías étnicas y sexuales, los diferentes credos religiosos y grupos apolíticos necesitan su espacio. Con Bachelet lo tendrán supuestamente. De lo contrario, deberá enfrentar las múltiples manifestaciones de estudiantes, trabajadores y jubilados si no cumple lo que promete y en esa circunstancia se vería su real competencia como estadista. Quizás imponga un estilo propio para decidir en los temas importantes. Tal vez al principio no se adapte de forma adecuada al papel que le toca desempeñar. Lagos empezó mal y terminó bien. A ella le puede pasar los mismo, pero en un periodo más acotado (sólo 4 años de gobierno). Tal vez nunca la complejidad de problemas que afectan al país sea mucho para ella y a mitad de camino renuncie de su cargo. Tal vez la oposición se vuelva cada vez más inquisidora y en cualquier error que cometa se lo van a enrostrar a Bachelet para intimidarla y agobiarla. Tal vez no pueda concretar sus 100 propuestas urgentes. O por el contrario. Todo acontece como lo esperaba. Cumple con su programa de pies a cabeza, la pobreza disminuye, hay menos cesantía, tenemos más tecnología gracias a los TLC y legamos al 2010 como un país que cumple con su bicentenario casi como país desarrollado...En fin, sólo son especulaciones. No obstante, la verdad es que ella es una mujer de clase media que tiene empatía especial con la gente y tiene-o tendrá- una forma más acogedora y menos autoritaria de hacer política. Quién sabe si hasta logra lo que ningún gobierno anterior a ella a logrado: acabar con las brechas entre los chilenos en todos los ámbitos, llámense salud, educación, cultura, economía, etc. El optimismo reina en su rostro sonriente…es más creíble que Piñera, porque habla con el corazón y no es tan académica como su contendor…es honesta y transparente no le falta nada- a mi juicio-para llegar a La Moneda. La Concertación es mayoría en el Congreso así que por ese lado sus iniciativas tendrán respaldo en el legislativo. De ella depende hacer realidad los sueños de los chilenos…porque está contigo y con tu vecino…es de esperar que salga electa..si es así escribo otro blog, si no es así también para autorefutarme…

Los ricos son fetiches




Van cruzando con alegría la calle, aquellos a quienes no les falta nada para satisfacer sus deseos. Con sus atuendos lujosos y finos, van a cada paso dejando huellas imborrables; mientras son apreciados por los transeúntes comunes y corrientes. No se cruza nadie en el camino de ellos, al contrario, la gente les abre el paso como si fueran unos destacados personajes públicos. Miran con desdén indiferente al resto, demostrando que, para ellos, los otros no existen. Se dirigen a sus aposentos enorgullecidos del estatus elevado que poseen, gracias a la jerarquía que ellos mismos inventaron. Es sabido que la elite configura los parámetros que guían a la sociedad. Siempre en beneficio de ésta última para aprovecharse del resto. La herencia que poseen estas minorías selectas se traspasa de generación en generación lo que provoca, a la postre, que se mantengan las concentraciones de poder. Aunque es cierto que puede haber movilidad social, casi siempre son los mismos quienes controlan el poder. La posible revuelta del pueblo o de la masa para revocar esta estratificación desigual, se ha intentado por siglos en diferentes épocas de la historia y en aparatados lugares. Nunca se ha conseguido, eso sí, contrarrestar la diferencia. Partiendo de la base de que todos somos disímiles, los integrantes de una comunidad deberían, entonces, asumir funciones diferentes. Remar de arriba para bajo, como lo hacen muchas personas de la clase media, es sólo un intento más por ser los amuletos sociales, es decir, con una identidad fija que les dé prestigio. Los cambios son de raíz, pero en las ramificaciones se ven los resultados. Y, en ese sentido, pareciera ser que en cada trasformación, evolución o revolución humana, algo se mantiene inamovible y permanente: los ricos fetiches. ¿Qué quiero decir con esto? En primer lugar, la llorona pobreza se perpetúa a lo largo de la historia porque la elite siempre los ha dominado y los seguirá domando. No planteo lo que decía Marx de que la historia de la humanidad es la historia de la lucha de clases, ni tampoco que se llegue a la emancipación de la sociedad, suprimiendo las clases, ya que aunque así sucediera, lo que ocurriría al final es que una clase dominaría en lugar de la otra, es decir, un simple cambio de mando donde la que ahora gobierna es la clase obrera. La voluntad de poder sobre los otros siempre ha estado latente en las diferentes sociedades. Y los fuertes han ejercido su poder sobre los débiles. Han surgido ideologías como el Nazismo que aspiran a que una raza superior (la Aria) domine el planeta. Porque, según ellos, son la raza pura: la aristócrata, la minoría selecta; que impone un orden de cosas superior sobre los otros tipos de hombres. El rol Estado, según los parámetros nazistas, debe ser la de garantizar un control absoluto sobre todas formas sociales de la nación, oprimiendo a los disidentes, y así asegurar la imposición de una dogmática ideología cohesionada y homogénea, donde los valores patrióticos de la estirpe salen a relucir como únicas formas auténticas de estabilidad y progreso humano. Sin embrago, si ellos cumplieran con su propósito antisemita y racista de aplicar la “limpieza étnica” y lograran efectivamente eliminar al resto de las razas humanas ¿Ante ojos de quiénes serían superiores? En otras palabras, si sólo existieran ellos como raza única viviente en el planeta, no serían los mejores ni superiores de nadie, sino que serían todos iguales, porque no tendrían con quien compararse ni imponer categoría. Por lo tanto, se perdería la jerarquía social, y se derrumbaría toda la ideología nazi. Lo que quiero decir es que el débil debe existir para justificar al fuerte. Y los ricos fetiches se han confabulado para que las personas, en el caso del nazismo, sean esclavos del Estado. En resumidas cuentas, mientras la masa no se revele para corregir el modelo, el rico seguirá gobernando.

martes, enero 10, 2006

El mundo como pregunta


El mundo como pregunta

Unos ojos abiertos y curiosos tienen los niños a cierta edad (entre los 5 y 10 años). Para ellos todo es incógnito porque descubren un mundo en el cual fueron introducidos sin su consentimiento. Contemplan el entrono con ganas de aprender, en primera instancia, como mera imitación de conductas de sus seres queridos con los cuales viven y desarrollan su crecimiento. Aunque inconscientes aún, los pequeños forman su comportamiento que los marcará de por vida. No hablo sólo del aspecto psicoanalítico que otorga cierta persistencia de comportamientos que se repiten en el futuro del niño cuando este es adulto, sino que también la cosmovisión que este tiene de la realidad en la que vive. Con esto trato de decir que hay un determinismo cultural o familiar que de por sí condiciona el devenir de las personas. Se dice que un individuo que vivió desde temprana edad con una familia bien constituía-entendiéndose por tal, una familia compuesta por un padre una madre y hermanos-tendrá en el futuro una vida digna por los valores que posee. Se cree también- en occidente sobretodo- que un sujeto con educación básica y pre-básica, tiene más oportunidades de surgir que otros que no la tuvieron. Si a lo anterior le agregamos además que el punto diferenciador más patente en la juventud es el momento cuando sólo algunas personas de una generación pueden acceder a la educación superior, ya sea por sus capacidades o por sus recursos, podemos colegir que las sociedades actuales son elitistas porque escogen a los mejores para continuar con el sistema: el neoliberalismo.

Pero no pretendo abarcar una crítica a las estructuras sociales ni minusvalorar la misión formadora de los centros educacionales. Lo que acá se plantea es la idea de que antes de que nacer, estamos adscritos a lo que seremos en la vida. Es como la predestinación: todo está escrito. Con esto no aludo al hecho de que nos estamos convirtiendo en sociedades estamentales en las que si uno nace pobre muere pobre, sino que se refiere al modo de organizar el mundo de antemano antes de que nacemos, dependiendo de la cultura, raza, geografía y lengua. Con la globalización este tipo de teorías no tendrían ningún tipo de fundamento, porque todo sería uniforme. Pero esa uniformidad estaría determinando a priori la vida de las personas, porque si no ¿de qué otra forma sería el mundo? No hay otra explicación. No obstante, en este paradigma está subyacente una idea que da origen a su título. Y es que una pregunta trae a colación otra pregunta y así hasta el por qué infinito. Vale decir, cuando uno encuentra respuestas a un cuestionamiento, surgen nuevas dudas, las que, por principio, generan nuevas preguntas, y éstas al reformularse crean otras maneras de resolver esas interrogantes… y así se repite el ciclo eternamente. No hay certezas, es parte de la condición humana. Y por eso cuando se nos trata de imponer una visión de mundo, en la madurez uno debe aceptarla o renegarla, pero quedarse con alguna visión, ya que sino la tiene estaría únicamente sobreviviendo.

Los niños son los privilegiados en este aspecto. Ellos tienen un alma libre, no corrompida. Para ellos el color de la vida es mágico e inefable. Nadie se entromete en su mundo. Cuando comienzan las preguntas, comienza a desvanecerse también ese universo que construyeron con fantasías para adherir a la lógica de la sociedad. Es verdad, están socializando, mas no vuelven a percibir como antes. A lo mejor conocen el amor y las cosas bellas de la vida a medida que van creciendo, pero esa concepción inocente se esfuma con los años y no vuelve más. Algunos buscan retornar a aquel a través del recuerdo, aunque es inútil porque en aquel mundo primerizo no se cuestionaba, se vivía. El mundo como pregunta empieza cuando uno deja de ser niño. El mundo como respuesta no les pertenece a los hombres, sino que a los dioses…

miércoles, diciembre 14, 2005

20 años



Cada minuto que transcurre de mi vida es un incentivo o energía superior que me permite continuar este camino con la esperanza del porvenir, en la felicidad plena. El viento que acompaña los cambios de mi conducta, es el mismo que me alimenta del aire necesario para reflexionar y respirar las esencias de las cosas.

El tiempo no determina la madurez, sino que simplemente recoge las experiencias vividas con el objeto de encasillarlas en los armarios de la memoria humana. Puedo mirara hacia atrás y contemplar la ruta de la calle solitaria, la cual está llena de piedras que simbolizan los obstáculos que tuve que soslayar para llegar donde estoy ahora; avancé lento, pero seguro; lloré, grité, reí y soñé y lo disfruté. El sonido de la naturaleza es música para mis oídos, sin el, no hubiese podido sentir al mundo por el lado bello. Los astros no justificarán mi destino, pues yo mismo lo edificaré con sacrificios asumidos. Se prende la luz de mi conciencia que alberga a mi ego encadenado, por el peso de la historia; trataré de liberarme reuniendo fuerzas con el fin de atreverme a creer en mí, como el héroe de mi existencia que rompe con la historia.

Los otros me observan y tienen expectativas de mí, pero ellos no saben que yo también tengo expectativas de ellos. Por consiguiente, no me queda otra cosa que utilizar la empatía para comprender al resto; de la misma forma que ellos asumen que soy distinto y que no cambiaré. Sólo de esta manera podré aceptar la compañía, y así poder sepultar la soledad.

miércoles, noviembre 23, 2005

Constante transición


Para que la roca se convierta en tierra, deben pasar siglos de cambios en la materia. Y estas modificaciones que trae consigo la evolución, no hay que atribuírselas a ningún ser superior. El hombre, con su conciencia puesta en el entorno, construye percepciones efímeras de la realidad a su modo. Así como el viento trae siempre aires renovados, los organismos vivos siempre transforman lo que está a su lado. Si la vida termina cuando empieza la muerte es porque el ciclo planetario tiene principio y fin. Volver a existir sólo es posible de forma corpórea, no espiritual. Volver no significa retornar, sino permanecer en lo natural. Transcurren los sonidos que azotan los oídos sordos. El mundo se muestra como es mientras los ojos así lo vean. Las fragancias de las cosas tienen su propio olfato. Lo que se toca con ahínco son casi siempre creaciones humanas. Los sentidos no engañan al sujeto que observa. La verdad es una convención social. Entender el mundo como una vorágine de permanentes cambios, significa asumir que las ideas no son inmortales. Lo obsoleto tiene cara de sabia tradición. Lo novato se pone la máscara del amoldamiento. La abstracción es un intento subjetivo de darle sentido a la experiencia. Volver sobre lo mismo o reflexionar, siempre ayuda a revalidar los propios preceptos. Como decía Schopenhauer: “El albedrío es la realidad externa inalcanzable”. El asumir que sólo yo existo es un idealismo subjetivo, que se pone de manifiesto cuando llevo el escepticismo al extremo. En un abrir y cerrar de ojos o por arte de magia, uno cree de repente en Dios. Y valora la doctrina religiosa con todos sus designios que garanticen una idónea transición al más allá después de la muerte. En estos casos, la fe tiene un carácter utilitarista en el sentido de que se cree en Dios en los últimos días de vida para salvarse; siendo que nunca fue así. Si el cambio lo vemos hasta en nosotros mismos, cómo no vislumbrarlo en cada átomo perteneciente a este planeta-y por qué no decirlo-al universo entero. Una y otra vez cae la lluvia en invierno. Una y otra vez tropiezo con las minas piedras y cometo los mismos errores. Porque dentro de la personalidad, el temperamento del individuo siempre es el mismo; lo que cambia con el devenir de los años es sólo su carácter. Si uno es infiel de joven lo será siempre, por mucho que trate de cambiar. Lo mismo ocurre para una persona que es solitaria. En desmedro de lo anterior, el título que lleva por nombre esta carilla filosófica, alude cambio permanente que se da en la realidad y es cambio se manifiesta en todo lo que existe a los ojos del hombre. Querer hacer perpetuar algo es una utopía. Es cierto que ciertas obras de grandes pensadores tienen un carácter universal y aplicable en todas las épocas de la historia. Pero también es cierto que las valoraciones que los hombres le den a dichas obras variarán en el tiempo; de ahí el carácter efímero de toda verdad. Si me aboco al tema de la reencarnación propiamente tal, tendría que decir que el alma no existe, porque el cuerpo y espíritu forman un todo único. Por ende, destruyo ese dualismo o dicotomía del cuerpo versus alma. Y creo que después de la muerte no hay vida ni paraíso posible. Pero a decir verdad, la incertidumbre sigue habitando en la mente humana por no haber una respuesta válida a la pregunta ¿Por qué piensa el hombre? Unos dirán porque tiene cerebro, pero el resto de los animales también lo tienen, y sin embrago, no tienen la capacidad de razonar como los humanos. Los idealistas dirán que el hombre piensa porque tiene alma, y aunque así fuese, el sujeto estaría preso en su propio cuerpo, y por tanto lo que pensaría sería siempre en perspectiva. Sólo los más aptos sobrevivirán a las profundas alteraciones que sufrirá el mundo en las próximas décadas con el advenimiento de un nuevo orden basado en la tecnocracia. La constante transición será… la realidad.

lunes, octubre 31, 2005

Huelo a Metafìsica


Relajada y bloqueada está mi conciencia, o más bien se encuentra embobada por motivos de colapso ansioso-mental. Ello debido a que estoy incorporado a una modalidad de labor agotante y acelerada, que no deja espacio ni para la meditación ni para una revisión interna que arroje un reflejo de lo que siento en un momento dado. Casi a ritmo seriado de máquinas repito los rígidos procedimientos con el fin de elaborar un producto, sin darme cuenta que, al hacerlo, me voy también transformando en un producto o elemento más del sistema que cumple una función determinada. ¿Me estaré deshumanizando? o, a dicho de otra forma, ¿La indiferencia se apoderó de mí? La respuesta la sabe quien maneja la estructura. Yo sólo percibo que la gente se ve sometida a este tipo de trabajo estresante y cae en este juego competitivo; sin ninguna capacidad de reacción y, si la tiene, es mínima, porque le importa subsistir. Lo que mueve al mundo en estos tiempos es, lamentablemente, el condenado dinero. Y no sólo el dinero-plata o billetes, también existe el dinero plástico… para alienar a las personas, convirtiéndolas en consumidores empedernidos sin importar las consecuencias de encalillarse en deudas. Muchas veces, se deja a los hijos en casa, y se les priva del afectuoso cariño mutuo. Los padres no juegan con los niños o disfrutan con ellos la naturaleza, por ir a comprar al mall. Para ellos es más importante adquirir cosas que querer al resto; la gente se olvida que lo esencial es invisible a los ojos, y que la vida se va volando. Sucede que solamente distingo una pizca de lo que me ocurre, pero no sé cómo pararlo, menos enfrentarlo, porque igual estoy inserto en esta sociedad. No soy anarquista ni nada por el estilo, pero una y otra vez me apesta ver cómo los individuos pierden su valioso tiempo en rivalizar unos con otros por tener más poder y no disfrutan la vida fraternalmente. Es cierto que la única forma de dar sustento para una familia de clase media y baja, es trabajando. Además, el trabajo dignifica al hombre y a la mujer ya que luchan por lo que no tienen, pero también es cierto que si lo hicieran porque les gustara o porque tuvieran vocación para algo, y no sólo hacerlo por necesidad, sería doblemente gratificante. La globalización es la escoria de la identidad. La gente está desorientada, sólo hace lo que se le pide. La tecnología absorbe el cerebro, y la gente no piensa por si misma. Indefenso es un moderno sin una computadora que soluciona casi todos sus problemas. Cada vez uno va dependiendo más de las cosas, y disminuyendo su capacidad de valerse por sí mismo. De lento y provechoso, no queda nada más que los animales y el medio ambiente, el resto es una transformación odorífica que el hombre hizo de su entrono, corrompiéndolo. Todo lo que, a la postre, lo llevará a su autodestrucción. No soy el apocalíptico crítico-fatalista que ve en el ideario filosófico actual del postmodernismo, la irracionalidad absurda de las cosas, pero me asusta pensar que nadie se da cuenta que, a uno, lo están manipulando en cada instante que pasa. Moldear la conducta individual y masiva está de moda. Quienes tienen el poder pueden emplear los medios de comunicación para persuadir a las personas a que piensen, sienten y actúen de la manera que ellos quieran, satisfaciendo sus intereses utilitaristas. En su estado monótono de la circunstancia, le gente queda vulnerable a que se les venda cualquier cosa. No es raro ver en un pobre, que en su vivienda de madera básica, pueda perfectamente tener un televisor; pero no el alimento suficiente para comer él y su familia. Son esas cosas las que enardecen mi mente. No debería pasarme rollos, y adherir a la lógica que me da este modelo. Cada loco con su tema y se acaba la lesera….Sin embargo, la solidaridad no me abandona. No pienso nada, sólo sobrevivo…aún soy capaz de oler la real metafísica.

viernes, octubre 28, 2005

La señorita es la TV


Cada vez que prendo el control remoto y me dispongo hacer “zapping” por los diferentes canales de la televisión abierta, me percato de la abundancia de programas, cuya única función, es entretener a las personas a expensas de la vida ajena de otros. Sería absurdo denominar “democracia del control remoto” al hecho de poder cambiar de canales cuando se me antoje. Y esto lo planteo no porque crea que la TV no pueda tener una diversidad donde se emitan mensajes audiovisuales que simbolicen diferentes temas, a lo que hago alusión con esto, es más bien al motivo que me alienta a sintonizar otra señal. Y esa motivación no es otra cosa que nadar en un lago que contiene la misma agua. La pluralidad de los contenidos televisivos se reducen a entregar más de lo mismo sobre una agenda de temas distintos, pero tratados de forma símil en los respectivos canales. Lo anterior contribuye a la estigmatización y la creación de estereotipos que moldean la conducta de las personas que ven TV. Las mujeres quieren mejorar su apariencia física para amoldarse al ideal de belleza femenina impuesta por la TV. La publicidad ya ni siquiera subliminalmente, sino que de forma directa, convence a la gente mediante condicionamiento operante. Los niños son más interactivos, pero más agresivos gracias a la TV. No es un dato nuevo que la tele es el medio de comunicación masiva que impacta de forma más profunda en la sociedad, porque transmite noticias en vivo a la distancia. Lo curioso del asunto es que las personas cada vez van dependiendo más de ellas no sólo para informarse, entretenerse o culturizarse, sino que también muchas veces la TV reemplaza la compañía real de personas. Ver televisión es, para algunos, más importante que compartir con otro. No sé si Internet es un medio de comunicación en sí, puesto que nadie lo controla, pero lo que sí estoy seguro es que, por el momento, la televisión todavía tiene la hegemonía sobre el resto de los medios. Por tanto, quienes controlan la TV, tienen un poder sobre la sociedad. La TV es el medio más mediático que existe. El supuesto “Cuarto poder” que poseen los medios, se reduce al que tiene la televisión por sí sola, y es un hecho que los gobiernos de turno de cualquier país que desean controlar a la gente, lo hacen a través de este medio. Si ya no es extraño ver el descomunal exhibicionismo que manifiestan los actores, animadores, bailarines, cantantes, humoristas, modelos o incluso el mismo público que asiste a dichos programas ¿Cómo va a ser extraño que la farándula sea el foco de atención principal que da la televisión, convirtiéndolo en un producto para el consumo de las masas?. Los involucrados en la labor televisiva se defienden argumentando que ellos sólo emiten lo que la gente quiere ver o lo que les interesa y, a su vez, el público receptor se queja del bajo nivel de formación que presenta la TV en su parrilla programática. La interrogante que surge al respecto es ¿Quién controla a quien? ¿Acaso es la TV y los medios en general quienes recogen el interés masivo y crean un producto de consumo audiovisual? o ¿Más bien son las personas que de forma pasiva absorben los mensajes audiovisuales impuestos por la TV y el resto de los medios? Son preguntas complejas difíciles de responder. Puesto que el fenómeno de la comunicación de masas es un círculo vicioso difícil de romper. Se retroalimenta así mismo dentro de al aldea global donde el surgimiento de hipertextos crean redes, tan laberínticas como confusas, que difícilmente uno las pude acotar teóricamente sin caer en prejuicios o redundancias. A medida que la población se acrecienta, las tecnologías de la comunicación también lo hacen. El medio ya no sólo es el masaje ni una extensión de alguna facultad humana como decía Mcluhan, sino que ahora: “la señorita masa” se forma con “la dama TV”.

jueves, octubre 27, 2005

Chile: "El jaguar de Latinoamérica"



¿Próximo al desarrollo o todavía país de contradicciones?

.El crecimiento y la estabilidad macroeconómica de Chile durante el año, parece ser un punto de atracción a la inversión extranjera. Sin embargo, dentro del Conosur seguimos siendo uno de los países con más pobreza y desigualdad social. Entonces ¿La torta del beneficio económico se lo reparten algunos, o existen dos Chiles paralelos?

Los medios de comunicación masiva nos transmiten mensajes alentadores de la realidad chilena, sobretodo en el ámbito económico. Frases como “Chile, el país con mayor crecimiento y mayor estabilidad en la región” se repiten cada día en la prensa oficial con el objeto de darnos a entender un supuesto bienestar socioeconómico. Sin embargo, sabemos que el privilegio es de sólo algunas personas, y que la brecha entre el más rico y pobre se acrecienta en la medida que vamos adoptando de forma penetrante el sistema neoliberal. Al hacer tratados de libre comercio con EE.UU., la UE y la proyección que se tiene con el APEC, lo que se hace es validar una especie de colonización encubierta por parte de potencias mundiales a nuestro país, para que exploten nuestros recursos naturales, introduzcan su cultura, su idioma, se enriquezcan y luego nos dejen sin pan ni pedazo; y el dinero que dejan queda en manos de los grandes empresarios.

Se supone que así y todo, Chile debería estar mejor internamente de lo que aparenta al mundo. La delincuencia, la educación, la salud, la cesantía etc. siguen siendo las grandes falencias de este sistema. He ahí la contradicción de la política Chilena.

Se me podrá refutar y decir que las relaciones internacionales también tienen sus aspectos positivos y que los beneficios serán al largo plazo. Por Ejemplo, algunos piensan que los inversionistas extranjeros crearán nuevos empleos, que habrá mas exportaciones, más crecimiento económico, los aranceles bajaran y las personas podrán comprar productos de calidad más baratos. Además, se nos dirá que somos el puente de Sudamérica para países desarrollados en la incorporación de nuevas tecnologías…En fin, pero aunque todo lo anterior se diera, seguiría existiendo una movilidad social nula, los ricos más ricos, la clase media explotada y nuestro país seguiría dependiendo de las grandes potencias mundiales en todo los sentidos.

Pero a mi entender, lo que más pierde el país con esta clase de políticas, a fin de cuentas, es su identidad, su cultura y folclore. Tomar conciencia de aquello no significa hacer destrozos públicos, sino que la idea es dejar de ser pasivos para convertirnos en seres críticos y reaccionarios intelectualmente, y así poder pensar que otro Chile es posible…y un único Chile no dos ni tres… uno solo con su propia identidad, sin contradicciones sociales e igualitario. Se me acusará de utópico y de que la globalización es inevitable. Es verdad, tampoco podemos encerrarnos como burbuja, pero tampoco dejarnos explotar. La idea es comercializar para nuestro interés y no el extranjero, aunque suene cliché “la riqueza de los chilenos esta en su gente y no en el dinero traído por el gringo”. De nosotros depende poner en práctica una verdadera democracia para, algún día, llegar a construir un país desarrollado.

miércoles, octubre 26, 2005

Construcción de lo existente


El mundo es un caos indescifrable que cada ser humano debe sortear y así sobrevivir en la penumbra interna, con desolación desesperada en la angustia que provoca el avance a pasos cortos; casi de un día para otro. Cada mañana me reinvento, no soy el mismo… siempre cambio porque entorno lo hace primero… a una velocidad similar a que se demora, por ejemplo, un bus de La Serena a Santiago (6 horas aprox.). Y me tomo un café con nostalgia e imagino el antaño privilegio de ver el día con ojos rurales, sin la contaminación acústico-atmosférica que la bendita urbanidad trae consigo. Miro por la ventana del vehículo y observo la supercarretera y al lado las medias aguas; contradicción digna de un país en casi vías de desarrollo. El ombligo del mundo nos pertenece, pero siempre seremos más bien el puente de los grandes países que entran a Sudamérica a través de nuestros vastos puertos. Reposo bajo un sueño turbador en el asiento incómodo del bus semi-cama…y me veo corriendo como atleta en celos por el asfalto de una avenida junto al mar. De improvisto se incorpora un deseo profundo de correr sobre el agua marina, mientras el pensamiento se va con el viento de cuya brisa-al parecer no logro captar- me provoca un escalofrío digno de un vuelo adicto. Feliz contemplo mi sueño que me revela caminando deprisa por las aguas…cuando bruscamente el bus pega una chantada. Despierto en un volcamiento no sólo explícito del vehículo, sino que también de lo que mi mente observa, no sé si lo que veo sigue siendo una fantasía o si realmente la conciencia es la que percibe el accidente. Quizás construyo la realidad como se acomode mejor a mi existencia; aunque no creo porque igual tengo el brazo derecho herido y sangrando. Además me doy cuenta que hay un niño lesionado en el asiento trasero que pide ayuda. Me dispongo auxiliarlo. Por suerte el bus no se llenó y sólo había quince pasajeros. A pesar de ello, veo a varias personas lastimadas- y me incluyo- por la coalición, que se debió al cruzamiento de un auto en sentido contrario que chocó frontalmente con el bus a 80 Km/h. Eso fue lo que, supuestamente, ocasionó el accidente, según lo que logro percatar de la conversación que sostiene el chofer ileso del bus con un policía que ya llegó al lugar de los hechos. Han pasado más de treinta minutos después del choque… y sigo como alucinado mientras veo a un paramédico curándome la herida del brazo. Lo raro es que no siento ningún dolor. Y en el instante en que se me acerca un policía para pedir mis datos, aparece tras él un periodista que lo primero que me pregunta es que si yo me encuentro bien alo que le respondo que si, pero que esto no parece real. El periodista me insta a que yo le cuente con mis palabras lo que sucedió, y empiezo a decirle o más bien contarle mi sueño donde corría por la playa… y él me miró con extrañeza esperando que yo le diera algún indicio de lo ocurrido en el accidente, y en tanto seguía narrando el sueño… él se empezaba impacientar hasta que por fin terminé de narrarlo. Le dije que desperté en un bus volcado y con un niño de 12 años, pidiendo ayuda… y que hasta ahí me acordaba, hasta el momento en que el medico empezó a curar mi herida. El periodista vacila y cree que a lo mejor por el estado de shock, yo hablo incoherencias… y está apunto de irse a entrevistar al chofer, cuando lo detengo y le empiezo a decir que por favor incluya y publique en su nota de diario el sueño mío porque a lo mejor ya estoy muerto y que yo le hablé así moribundo y sin fuerzas. No obstante hace caso omiso de mi sugerencia, me da una palmadita en el hombro y me dice que “ya vas a estar bien”…Luego me deja solo en la ambulancia reflexionando… al otro día en la portada salió de titular el accidente… y mi sueño no… aparecí sólo nombrado al final de la nota como paranoico…Pienso que el periodista tergiversó la noticia, porque mi sueño era una acontecimiento para mí, no el accidente…El construyó una realidad no compatible a mi mente, y expuso en el medio una realidad que yo, como protagonista del hecho, no viví…si me hubiera escuchado mejor, tal vez mis antecedentes hubiesen aportado más matices a la crónica…pero no, él edificó un evento con una existencia inventada…así son los periodistas…

La paradoja de vivir de una rutina constante


Sin ninguna novedad transcurren los días en la excesiva serenidad del lugar. Las mismas porquerías de siempre, los mismos paisajes desolados, el idéntico sonido natural mezclado con el urbano. Y en cuanto a mí, no cambia ni el brillo de mis ojos al dimensionar hechos asombrosos, que para cualquier mortal resultaría increíble mirar. Ni siquiera mi alma, que no soporta la ociosidad de la costumbre, se inmuta ante sucesos externos. Se derrumba un edificio en las cercanías, mientras que en un recoveco siento ladrar a un perro. La lluvia cae, las lágrimas también, la gotera del lavamanos no cesa; cada momento cargado con sutiles sonidos que, en paralelo, azotan mis oídos como si estuviera en la disco. Lo raro es que estoy solo, y los estímulos fuera de mí, son tan mínimos, que a cualquiera le daría la impresión de estar en el campo. Es esa la monotonía que cohabita en mi apartamento a expensas de lo que percibo cuando vivo con nadie. A lo mejor, el origen del problema se debe a que me causan nausea las fruslerías de la sociedad; no es normal, agorafobia es la enfermedad que padezco. Si a un niño que juega lo hacen llorar, lo corrompen. Si a mí me enseñan costumbres que vayan en contra de mis instintos, también. Por eso el aislamiento es una salida-no muy saludable-que custodia mis deseos que se concretizan en sueños con insomnio. Puesto que hacer lo mismo no me molesta, me apesta. Cuando amanece y me dispongo abrir los ojos para levantarme a realizar tareas para otros, y en ese instante pienso que esto se repetirá todos los días, es entonces cuando vislumbro con nostalgia y horror, la insoportable rutina diaria. Sin embargo, con un corazón partido en dos opuestos senderos pasionales, y a pesar de todo lo anterior; yo, en el fondo, anhelo el amor verdadero de una mujer y la rutina que traería el convivir con ella. Además, quiero viajar por el mundo, conocer otras culturas y otras perspectivas de vida. Todo lo cual, por supuesto, tiene como requisito mínimo la compañía de gente cercana o lejana. Eh ahí mi vulnerable disyuntiva. ¿Es mejor la compañía? Depende de que satisfaga mi alma solitaria. ¿Es mejor la soledad? Sólo cuando me abruman los demás. Lo que tengo claro es que escoja cual escoja siempre conllevarán a una conducta que, tarde o temprano, se convertirán en rutina. No me queda otra que aceptar las circunstancias tal cual como se presenten en su intrínseca naturaleza efímera, sabiendo de antemano la repetición de las mismas. Gira, todo gira, vuelve al punto de partida; es una condición inherente a la existencia humana. Encontrar el valor del camino semejante, el hábito memorable, el exótico carisma otoñal sobre el acomodado colchón; es una tarea para nada fácil. Adaptarme al medio ambiente y viceversa, tal y como espera la sociedad de mí, implica una actitud optimista y filantrópica hacia cada apoteósica acción del hombre que progresa en un desarrollo espiritual deteriorado, incluso fragmentado. Respiro un aire contaminado no sólo por la polución, sino también por olores frecuentes que desprenden los ejecutivos que deambulan en la ciudad. Yo me muevo entre la naturaleza maquinizada y la ciudad con áreas verdes, aunque reconozco que mi entorno no repercute en cómo me comporto. La idea que subyace en estas palabras alude a la importancia de lo que te exige vivir el tiempo a una rapidez e instantaneidad que cubre suspiros lentos y profundos. Es dinámica, irrepetible y modificadora esta realidad que alterna con quimeras mías. Enfatizo el porvenir como procesal de caprichos ansiosos, pero perpetuos. Cierro los ojos y caigo dormido en una dimensión desconocida, y me compenetro a la esencia de la voluntad del regreso continuo...el valor de la rutina.

martes, octubre 25, 2005

y el hombre se convirtioò en rata

Me mirè al espejo y descubrì que este no miente. Apareciò un ratòn muy maltratado. Era mi alma achacada por la dependencia mìa sobre lo material. Acaso ¿Experimentan conmigo?...Puede ser, como tambièn no puede ser. Todo es relativo al tamaño de una aguja. El debil existe para justificar al fuerte. En el horòscopo chino, pertenezco al signo rata. Es una inefable coincidencia que me perpetùa al anhelo casual de transmigrar.

filontropos

hola como estas todos?..yo sòlo soy un sujeto que cree en el solipsismo..pero tambièn creo en ustedes